Colour

El color como otras ramas energéticas es un gran regenerador. El color de nuestro vestuario, el color de las paredes, el color de nuestro coche, el color de nuestras mascotas, de las flores que plantamos, el color de nuestra agenda, el color de nuestros platos y de nuestros alimentos...el color es una herramienta universal capaz de reequilibrar nuestros agujeros energeticos y de restablecer mayor armonia e intuicion, mayor vitalidad y salud, mayor concrecion y realizacion...

El color ha sido una de las llaves de mi vida. A veces de manera inconsciente como cuando entre en aquella grandisima sala con una moqueta de color rosa. Era muy joven y en la familia a nadie se le hubiera ocurrido poner una moqueta rosa ni nada rosa. De manera que aquel espacio rosa me impacto, quisé quedarme ahi y me apunte rapidamente a todos los cursos, lectura de tarot, meditacion, shiatsu. Retrospectivamente entendi que aunque aquellos cursos formasen parte de mi recorrido inicial, lo mas fundamental para mi fué en realidad absorber durante horas, dias y varios años aquella llanura de color rosa como otros necesitan absorber el verde que desprenden los bosques de pinos nordicos. El rosa formaba parte de mi arcoiris pero yo no habia ni vestido ni convivido jamás con ese color.
Hay colores que pertenecen a nuestro arcoiris personal y que debemos absorber para reencontrarnos. Hay colores que debemos integrar en nuestra vida para abrir nuestra vision y nuestras vivencias y hay otros colores que no nos pertenecen pero que rechazamos sin saber porque. Eso me ocurria con el color negro hasta que asisti a un curso sobre el miedo. El maestro de energia nos leyo a cada uno el color que nos correspondía. A mi me leyó el color negro. Recuerdo el instante de gran rechazo interno que tuvé cuando él me dijo: "negro". Una vez dados los colores, nos sugirio que fuesemos a dar un paseo y que durante ese paseo recogiéramos cosas del color que nos había indicado. Nada más terminar el curso, recorri los bosques que rodeaban mi casa de aquél entonces y busque. La naturaleza produce poca vida de color negro pero a medida que yo buscaba, encontraba lo que me hacia falta, recoji todas las hojas negras y ramas partidas que ví y con la mano llena de menudencias negras, de repente me apareció claramente una imagen que me enseñaba mi mayor miedo: el miedo a lo negro de la vida. Y de repente me parecio absurdo tenerle miedo a lo negro de la vida. Ví como en una pantalla de cine ese miedo a lo oscuro y mientras aparecían las imagenes yo pensaba: "He pasado tantisimos años con un miedo inconsciente a lo oscuro de la vida y en un instante, gracias al color de aquellas menudencias negras, puedo por primera vez sonreirle al color negro, y entender cuantas alas me ha cortado".